No es una novedad que Nicolás Maduro es un presidente un tanto peculiar, tanto por esos atuendos tan deportivos y coloridos que utiliza, como por un enorme talento para hacer el ridículo. Pero si aquella anécdota de Chávez encarnado en un "pajarico" parecía muy difícil de superar, el furcio cometido en su último discurso es simplemente genial. La florida retórica del presidente venezolano tuvo un inesperado giro cuando realizaba una cita bíblica. Dijo: "Así como Cristo multiplicó los penes". Inmediatamente el sacrílego intentó rectificar: "Perdón, los peces y los panes".

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