1/12/2015

Juan Jose Flores

La pelea del siglo en Necochea

dempsey firpo
El viernes 14 de septiembre de 1923, un grupo de radioaficionados reunidos en el Café Cine París de Necochea intentó sin mucho éxito una gran hazaña tecnológica para ese momento: captar las transmisiones de radio de la pelea entre Jack Dempsey y Luis Angel Firpo.
Esa noche, Necochea se encontraba convulsionada por la denominada “pelea del siglo”. Según publicó Ecos Diarios al día siguiente, desde las 21, la gente se dirigió al centro de la ciudad “deseosa de conocer las primeras noticias”.
Alrededor de las 22.15 llegaron a través de la radio algunos detalles de la pelea y muchos creyeron que Firpo había ganado la pelea.
“Frente a las pizarras de Ecos Diarios advertimos la presencia de un público numeroso como jamás vimos ante nuestra casa en otras ocasiones. Lástima que en definitiva, no pudiéramos anunciar el triunfo de nuestro compatriota”, señalaba la nota.
“No pudimos hacer uso del telégrafo dado lo avanzado de la hora”, indicaba el artículo. “En Buenos Aires la expectativa pública era enorme. Cien mil personas obstruían absolutamente el completamente el tránsito en la avenida de Mayo. Momentos antes del match, en el Studium Polo Grounds las apuestas se inclinaban a Dempsey en proporción de 3 a 1”, indicaba la nota.
Pese a las distancias y a que las transmisiones de radio de aquellos años eran incipientes (hacía tres años se había producido la primera transmisión en el país), el fenómeno Firpo había generado una expectativa que hacía que en todo el mundo los aficionados al boxeo vivieran aquella pelea con la misma o más emoción que lo harían hoy con Internet y la televisión en alta definición.
En el primer round Firpo sacó del ring a Dempsey de un golpe. Las transmisiones entrecortadas que llegaban a nuestra ciudad hicieron que los necochenses creyeran que el Toro Salvaje de las Pampas había ganado la pelea.
Pero Dempsey se repuso y derribó siete veces al argentino. De la última caída Firpo no se levantó sino varios minutos después.
“Un comunicado recibido anoche a última hora por el telégrafo del Ferrocarril Sud confirma el triunfo de Dempsey en el segundo round”, publicó Ecos Diarios al día siguiente.

El Torito en Necochea
El 16 de diciembre de 1929 el boxeador Justo Antonio Suárez, más conocido como “El Torito de Mataderos”, llegaba a la vieja Estación de Trenes de Necochea para brindar una exhibición.
Lo acompañaba José Lectoure, padre del conocido “Tito” Lectoure.
La presentación, con entradas agotadas desde hacía días, tuvo lugar en el circo Fassio.
El Torito, que llegaba precedido por doce combates profesionales y ya era ídolo de la afición boxística, efectuó cinco rounds de exhibición junto a Fortunato Rinavera, moestrando sus excelentes cualidades para el deporte de los puños.
En el festival, que fue a beneficio del Dispensario de Lactantes, se remató un par de guantes de Justo Suárez adquiridos en 110 pesos de entonces por el vecino Justo Aldamiz.

Fangio, el futbolista
El 25 de agosto de 1935 la selección de fútbol de Necochea visitó la ciudad de Balcarce para enfrentar al combinado local en el marco del campeonato argentino de selecciones. Unas 2.000 personas colmaban la cancha.
El partido hubiera quedado en el olvido para la historia del deporte necochense si no hubiera sido por la presencia en el equipo balcarceño de un delantero llamado Juan Manuel Fangio.
Aquel jovencito, que años más tarde se convertiría en una gloria del automovilismo, marcó el único gol de aquel legendario partido. A los 42 del primer tiempo el “Chueco” hizo el gol que le dio el triunfo a la selección serrana.

El “Kid” de Quequén
El quequenense José Saro Giorgetti, sin dudas el mayor referente en la historia del boxeo local, conquistó el 27 de junio de 1959, hace 51 años, la corona argentina de los pesos pesados.
“Kid Tutara”, quien se había profesionalizado un año antes, tuvo tras varias victorias la oportunidad de enfrentar al entonces campeón argentino, el sampedrino Rinaldo Ansaloni, a quien ya había vencido en Mar del Plata por nocaut, pero sin que estuviera en juego el título.
Esta vez el escenario fue el mismísimo Luna Park y Giorgetti volvió a vencer por nocaut, esta vez en el primer minuto de la segunda vuelta, ciñéndose el cinturón nacionl, que tras varias defensas perdería ante Pablo Miteff.
En noviembre de 1959 el quequenense le brindaba la revancha a Ansaloni en Buenos Aires y ratificaba su superioridad al noquearlo en el primer round.

El zurdito
El sábado 22 de febrero de 1969 llegaba a nuestra ciudad para brindar una exhibición de tenis un joven tenista: Guillermo Vilas.
La exhibición se realizaba en los courts del Club Rivadavia en calle 46 y 61. Vilas tenía sólo 16 años y había jugado sus primeros torneos en el exterior en Miami y Costa Rica.
Vilas, otros dos tenistas argentinos y el alemán Bert Grape, participaron de la muestra de tenis.
Ya en esa época Guillermo era señalado como una promesa del tenis nacional. Se encontraba en el primer puesto del ranking nacional de juveniles y octavo en el de mayores.
Vilas soñaba con terminar sus estudios y ser abogado o escribano (como su padre). “Cuando finalice mis estudios dedicaré todos mis esfuerzos a esta hermosa actividad, por la que siento gran cariño”, manifestaba a Ecos Diarios.

Artículo publicado en el suplemento Finde de Ecos Diarios de Necochea

Juan Jose Flores

Acerca de Juan Jose Flores -

Dibujante, periodista, blogger y escritor. Recientemente publicó en Amazon, en formato electrónico, la novela Horror en Colonquelú y la antología Cuentos para leer en el smartphone.

Recibe artículos de este sitio por email :