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23 de enero de 2010

Juan José Flores

Entrevista a Robert Silverberg


Aunque fuera del ámbito de la Ciencia Ficción es desconocido, Robert Silverberg es uno de los grandes maestros del género. Recuerdo haber leído algún cuento de él en uno de los números de la revista libro El Péndulo, que se publicó en la Argentina en los años 80.
Silverberg comenzó a escribir de forma profesional cuando todavía era un niño y los 30 años ya era toda una celebridad, en parte debido a su fantástica capacidad de trabajo: producía cuentos y novelas por centenas.
En Octopia Blog se puede leer una entrevista (en inglés) a Silverberg en la que habla sobre los Pulps.

Vía: BoingBoing.Net
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7 de noviembre de 2007

Juan José Flores

Terror necochense en Buenos Aires

La película "Victimarios y víctimas de lo desconocido", del necochense Julio Allen, participó del Buenos Aires Rojo Sangre, el único festival especializado en cine fantástico y bizarro que se realiza en la Argentina.
Este director se ganó en las últimas décadas un lugar en el imaginario popular de Necochea y la región con tres películas realizadas en Súper 8 que se han convertido en filmes de culto para los más jóvenes.
Este año presentó en Necomicón su cuarta película, que en los últimos días, en representación de la ciudad, se proyectó tres veces en el Complejo Tita Merello, en el marco del festival.

Un festival con historia
Buenos Aires Rojo Sangre es una muestra orientada básicamente a producciones independientes y de bajo presupuesto de terror, ciencia ficción, fantasía y cine bizarro.
Su concreción surgió a partir de la creciente realización en Argentina de filmes de estos géneros.
La primera edición del B.A.R.S. se llevó a cabo en diciembre de 2000 en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de Universidad de Buenos Aires. Si bien fue un espacio limitado, sirvió como punto de partida que año tras año iría aumentando. Se pudieron ver películas como Plaga Zombie (Hernán Sáez y Pablo Parés) o El Planeta de los Hippies (Ernesto Aguilar) y varios cortometrajes.
Para el 2001 se cambió de escenario. El Centro Cultural San Martín fue un importante marco para el crecimiento del festival. Con poquísima promoción se logró atraer a más de 600 espectadores, destacándose filmes como Fanáticos (Mariano Cattaneo e Ygnacio Cervio) y Nunca Asistas a este tipo de Fiestas (Hernán Sáez y Pablo Parés).
El 2002 fue el salto definitivo del festival, ampliando temáticamente la programación y logrando una notable repercusión en la prensa y el público, hasta el punto de que en el mismo espacio que la edición anterior se logró triplicar el número de espectadores, llegando a superar los 1800. Entre los films proyectados se encuentran Plaga Zombie: Zona Mutante (Hernán Sáez y Pablo Parés) y Attack of the Killer Hog (Agustín Cavalieri y Marcos Meroni).
En el 2003 llegó la definitiva consolidación del festival, estrenándose siete largometrajes locales –Run Run Bunny! (Mad Crampi), Tico tico (Marcelo Domizi), Baño de Sangre (Paula Pollacchi), Mala Carne (Fabián Forte), Ruta hacia la muerte (Francisco de Lezica) y Vacaciones en la tierra (Sebastián de Caro) – y preestrenándose otros tantos largometrajes de países como EE.UU., Japón, España, Francia e Italia.
Se proyectaron más de 80 cortometrajes y las secciones retrospectivas estuvieron pobladas de clásicos en 35mm. Se destacó especialmente la recuperación del filme argentino El Hombre Bestia (Camilo Zaccaría Soprani, 1934), la primer película fantástica local, que nunca se había estrenada en Buenos Aires. Casi 5000 espectadores demostraron el innegable crecimiento del festival.
Este año se sumaron secciones competitivas tanto para corto como para largometrajes y se utilizaron las 3 salas del complejo Tita Merello en simultáneo, triplicando la cantidad de horas de proyección.
El B.A.R.S. fue declarado de interés por el Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales, auspiciado por el Museo del Cine de la Ciudad de Buenos Aires y declarado de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estas instituciones han comprendido que este festival es el único espacio para un tipo de cine que tradicionalmente ha sido olvidado. Indudablemente el Buenos Aires Rojo Sangre, un festival especializado que ya se ha convertido en un referente para la producción nacional de ciencia ficción, terror y fantasía.

Un clásico de clásicos
Ya desde los títulos, las realizaciones de Allen revelaban una excentricidad que se veía colmada en la pantalla: "Las que no hablan nuestro lenguaje lo matan, terrestre o extraterrestre", "El principio del fin por la mano del hombre" y "Mensaje al planeta Tierra. Sueño hecho realidad".
Luego de varios años sin filmar, Julio Allen volvió a tomar una cámara en 2006 para realizar un cortometraje sobre Carlos Gardel, en el que se atreve a cantar junto al Zorzal criolla.
Pero también volvió a la ficción, ya que no quiso olvidarse de homenajear a los artistas que lo deleitaron en la niñez en la oscuridad de las salas de cine locales.
Así decidió meterse en la piel de los personajes que décadas atrás interpretaron Boris Karloff, Lon Chaney Jr. y Christopher Lee, entre otros grandes actores.
Filmó en casas abandonadas y en el cementerio, improvisando frente a la cámara, ya que esta es una de las características de su cine.
Sus escasos medios económicos no fueron un impedimento para animarse a hacer una película sobre personajes que por tradición siempre contaron con el respaldo de grandes presupuestos y sofisticados efectos especiales.
La selección de "Víctimarios y víctimas de lo desconocido" para participar de BARS es sin duda un premio al trabajo y al talento incomprendido de Allen.
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7 de diciembre de 2003

Juan José Flores

Eduardo Carletti, fundador de Axxón


En la actualidad, el ciberespacio se ha convertido en el sitio ideal para desarrollar proyectos editoriales que por sus costos económicos serían imposibles de llevar a la realidad a través de los medios tradicionales. Pero en 1989 Internet todavía no había llegado a la Argentina y las computadoras eran sofisticadas máquinas que sólo un reducido número de personas sabía utilizar. Y en ese ámbito, nació Axxón, la primera revista editada en soporte informático en lengua española.
Dedicada a la divulgación de la literatura de ciencia ficción, Axxón es hoy un referente para todos los amantes del género en el país y en América latina. Eduardo Carletti, fundador de Axxón, comentó a Ecos Diarios que nunca quiso publicar una revista en papel. "Los movilizadores fueron el medio, que desató de inmediato interés periodístico, y el hecho de que habían desaparecido todas las revistas del tema que me gustaba", explicó.
Si bien las computadoras eran objetos extraños para la mayoría de los argentinos en aquella época, Carletti, ingeniero en electrónica digital y hardware de computadoras, estaba acostumbrado a utilizarlas. "No era extraño para mí: yo trabajo con computadoras desde 1972 y tenía una que me había costado u$s 2.100", señaló.
El primer número de la revista se presentó el 6 de septiembre de 1989. El programa de soporte fue creado por Carletti y Fernando Bonsembiante y la revista debía ser copiada en disquete. "La gente venía a un bar y dejaba
su disquete, nosotros a la semana siguiente se lo llevábamos con la
revista. Luego se comenzó a distribuir en comercios de computación. Luego surgió el mercado del Shareware, a continuación los BBS y por fin Internet", manifestó.
"En 1994 estábamos en Internet, en la Universidad de La Plata y en un sitio amigo en Estados Unidos", precisó.
La revista ha recibido premios nacionales e internacionales y por sus páginas desfilan los mejores exponentes de la ciencia ficción, la fantasía y el terror de todo el mundo, notas, historietas o información sobre concursos, novedades y temas científicos e informáticos.
Carletti, ganador de varios premios por sus cuentos y autor de tres libros, manifestó que la revista le ha dado grandes satisfacciones, pero le ha quitado tiempo para escribir. "De hecho, escribo muy poco de ficción, y por eso empecé a ser activo en este tema", indicó.
No obstante, a partir de Axxón es conocido por todas las personalidades de la CF hispanoamericana. Porque a él se le ocurrió un día, mientras viajaba en tren entre Capital Federal e Ituzaingó, editar una revista de ciencia ficción, pero utilizar bits en vez de papel como soporte.

Enlace: Axxon
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