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24 de agosto de 2009

Hoshi Ryokan, el hotel más antiguo del mundo

Hoshi Ryokan
¿Alguna vez se han preguntado cuál es el hotel más antiguo del mundo? Seguramente no, a menos que sean un fanático de los récords o estén preparando unas vacaciones en Japón y deseen hacer una lista de lugares interesantes para visitar.
El Hoshi Ryokan es en la actualidad el hotel más viejo del mundo aún en actividad. Fue fundado en el año 718 por el maestro Taicho Daishi como balneario alojamiento en la localidad japonesa de Awazu, en la región de Hokuriku.
Taicho Daishi quería que los viajeros disfrutaran de las propiedades curativas de las aguas termales de la zona.
El hotel puede alojar hasta 450 personas en 100 habitaciones. Aunque lo más insólito es que ha sido dirigido por la misma familia durante más de 46 generaciones.
En la actualidad no es sólo el hotel más antiguo del mundo, sino la empresa con mayor tiempo en actividad.

Fuente: Wikipedia
Vanitatis

18 de diciembre de 2004

El Hotel Marino de Necochea recupera su esplendor

Hotel Marino
Le llamaron la Belle Epoque, la bella época. Fueron los años que precedieron a la Primera Guerra Mundial. Tal vez por eso, en Europa se le dio esa denominación, porque durante la devastadora contienda que la siguió todos añoraban aquellos años de paz y romanticismo. En nuestro país, significó una época de progreso y pujanza, los años de consolidación de la república.
Fueron los años en que se fundó la ciudad de Necochea y algunos pioneros comenzaron a descubrir que las playas, ubicadas a unos tres kilómetros del lugar de fundación, podían convertir a la pujante población en un balneario de características únicas en el país.
Entre aquellos visionarios se encontraba José Marino, un hotelero que en 1887 inauguró en nuestra ciudad el Gran Hotel de la Amistad, en la esquina de lo que hoy es avenida 59 y 64.
Dos años más tarde comenzó a alquilar el hotel El San Sebastián Argentino, fundado por don Julián Azúa, quien es hoy considerado el pionero del turismo en nuestra ciudad.
En 1896 los Marino compraron La Perla General Díaz Vélez, un hotel de madera ubicada en la avenida 2 y 79, frente al monumental Hotel Necochea.
MarinoPero como la clientela crecía, Marino debió comprar lotes en 4 y 79, a fin de construir un hotel acorde a la demanda de los veraneantes, que en aquella época se instalaban en la ciudad durante varias semanas.
Anchorena, Güemes, Santamarina, Drago Mitre, Klapenbach, Fernández Poblet, Irigoyen, Paglieri, Pinasco, Dobranich, Sahores, Pellerano, Egaña, Cobo, Lavalle, Cullen, eran algunos de los apellidos destacados de aquellos veraneantes de fines del siglo XIX y principios del XX.
Así, en aquella época inolvidable, se levantó el Hotel Marino, que hoy, a 94 años de su construcción, está siendo refaccionado para ingresar en su primer siglo de existencia con todo el esplendor de sus primeros años.

Volver al pasado
Marino
Al pasar por avenida 79 y calle 4, se nota, además de las refacciones hechas en su fachada del establecimiento, que en la chapa de la entrada ya no aparece la típica chapa con estrellas que identifica la categoría del hotel. Su actual administrador y concesionario, el empresario Jorge Apreda, se ha propuesto convertir al Marino en el primer "hotel temático" de nuestra ciudad.
Este tipo de hotelería, de moda en Europa, permite a los visitantes hospedarse en edificios históricos, conservados como en los años de su construcción, austeros en su confort, pero con los privilegios que sólo pueden ofrecer los viejos hoteles.
El monumental edificio, construido en tres etapas: en los años 1910, 1929 y 1950, tiene alrededor de 3.600 metros cuadrados cubiertos y 100 habitaciones, que incluyen desde simples (con una sola cama) hasta departamentos y suites.
Cuenta con dos jardines, un restaurante con capacidad para 320 personas, cocina, panadería, sala de juegos, solarium, una sala de exposiciones, un bar y un taller de artes plásticas.
"En ningún hotel de la ciudad uno abre una puerta y se encuentra con una galería, con el sol y el aroma de las plantas", explicó Apreda, para tratar de dar una idea de lo que puede ofrecer este hotel temático.
Además de esas características, que hoy no se pueden encontrar ni en los hoteles de Necochea ni en la mayoría de los establecimientos hoteleros del mundo, ingresar al edificio de 79 y 4 es como realizar un viaje en el tiempo.
Marino
El hotel comenzó a ser refaccionado hace 10 meses. De las 100 habitaciones, cuando lo tomó Apreda, sólo funcionaban 23, porque el resto habían quedado inhabilitadas por el desgaste del tiempo.
En los últimos meses, arreglaron los techos, se repararon cielorrasos y se restauraron pisos de madera, además de mobiliarios, lámparas, cañerías e instalaciones eléctricas.
No obstante, se realizó un trabajo a conciencia e ingresar a las habitaciones de la planta baja, que dan sobre la calle 4 y 79, es como volver a 1910, el año en que se inauguró ese sector del hotel, construido bajo la dirección del legendario constructor José Pucciarelli.
En esas habitaciones no sólo se pueden encontrar los lavamanos típicos de esa época, sino las persianas de teca originales y muebles antiguos que hoy valen miles de dólares.

Las refacciones
"Yo no conocía el hotel. Siempre lo veía de afuera, como lo ve el 95 por ciento de los necochenses", comentó Jorge Apreda. "Porque, además, Pocho Marino, que fue quien lo mantuvo durante muchos años, no permitía visitas. Y el restaurante era sólo para los pasajeros".
Hace tres años, el empresario se puso en contacto con la familia Azorín, propietaria actual del Hotel Marino. Lo tentaron para que se hiciera cargo del establecimiento, pero él se negó durante mucho tiempo a aceptar el desafío.
Hace un año y medio visitó por primera vez el edificio y quedó asombrado por la magnitud de la construcción, que se realizó en tres etapas: 1910, 1929 y 1950.
Si bien en ese momento el Marino estaba destruido, Apreda comenzó a analizar la posibilidad de invertir en la refacción del edificio para convertirlo en un hotel temático.
Si bien quienes pasan por la esquina de 79 y 4 notan las tareas de limpieza realizadas en el frente, no pueden imaginar las obras realizadas en los últimos 10 meses en el interior del edificio.
El salón del hotel, que tiene 18 metros por 26, piso de incienso, lámparas y mobiliario original de 1910, por ejemplo, tenía enormes agujeros en el techo, que era de chapas de cartón. También el piso estaba dañado.
En tanto, las 100 habitaciones del hotel se han refaccionado para que recuperen sus características originales. Así, los pasajeros podrán disfrutar habitaciones decoradas de acuerdo a las épocas en que fueron construidas, suites y departamentos.
"En un principio contamos con la colaboración de la arquitecta María Juez, pero la mayor parte de las tareas fueron de restauración", comentó Apreda.

Un hotel histórico
Marino
Hasta hace 30 días, no se pensaba restaurar la cocina del hotel, que tenía el cielorraso desplomado. Pero entonces se sumó al proyecto el chef Pichu Oxagaray y se decidió extender las obras hasta ese sector. Sin embargo, debido a las medidas de seguridad vigente, se decidió adecuar las dependencias y se instaló un cielorraso de materiales modernos. "Es el único lugar donde no se han respetado los materiales originales", explicó Apreda.
En ese sector, se utilizará una sala para que comience a funcionar allí el Museo de Arte Moderno de nuestra ciudad, que todavía no tiene espacio físico. "Este verano también expondrán aquí artistas internacionales", dijo el empresario.
Además, será habilitado un taller de artes plásticos, que funcionará en las antiguas habitaciones donde se hospedaba el personal del hotel, que venía de Buenos Aires. Y también un bar, que tendrá entrada por la calle 4. Allí los visitantes podrán ver la única casilla que queda del antiguo balneario La Perla.
De esta forma, el Hotel Marino ofrecerá la posibilidad de hospedarse en nuestra ciudad como en la primera mitad del siglo XX, maravillarse con la monumentalidad de su construcción y las reliquias que se guardan entre sus paredes.
Incluso la folletería con la que se promocionará el respetará el diseño de los años 30, en la que se destacaba: "Sus habitaciones, casi en su totalidad a la calle, gozan de excelente ventilación, sus terrazas y jardines interiores ofrecen espléndidos sitios para tomar sol".
El 18 de diciembre, con la Fiesta de Gala de Necochea, organizada por la Cámara Comercial e Industrial, el hotel abrirá sus puertas, para recibir, por primera vez, a muchos necochenses que siempre lo han visto de afuera, pero no imaginan el lujo y la monumentalidad de su interior.

Sitios relacionados: www.laperlahotelmarino.com.ar

ACTUALIZACION: Este artículo fue publicado en 2004, en la actualidad el hotel fue adquirido por UATRE y se encuentra cerrado, ya que se realiza una importante obra de restauración