Mostrando las entradas con la etiqueta lumb. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta lumb. Mostrar todas las entradas

7 de septiembre de 2009

Juan José Flores

Lumb: estación histórica


Funcionarios del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires visitaron días atrás estación Lumb, por pedido de vecinos de la localidad a fin de estudiar la posibilidad de declararla patrimonio histórico provincial.
La visita respondió a un pedido de ex vecinos de la estación que solicitaron que el edificio ferroviario sea evaluado por su valor histórico.
Los arquitectos Gabriela Rodríguez y Andrés Leiria, de la Dirección de Patrimonio Cultural, acompañados por la arquitecta Pilar Diez y el geógrafo Gabriel Molina, de la Municipalidad de Necochea, viajaron hasta La Dulce, donde fueron recibidos por el delegado William Kuhn.
Luego, junto a los vecinos de Lumb, concurrieron hacia la centenaria estación de ferrocarriles, que se encuentra a unos 13 kilómetros de La Dulce, en el límite entre los partidos de San Cayetano y Necochea.
En el lugar esperaban otros vecinos de la localidad, interesados en colaborar con los funcionarios platenses.
Los arquitectos observaron el estado de las construcción de la estación de trenes, que se encuentra en su estado original, aunque con los deterioros propios pasados desde su construcción, hace 101 años.
Pese a los daños registrados por la estructura, todavía cuenta con detalles de carpintería que incluyen herrajes realizados expresamente para las estaciones del Ferrocarril del Sur.
En la reunión con los vecinos, también se intercambiaron diálogos, anécdotas, documentos, fotos y otros elementos que permitieron a quienes relevaron el sitio obtener información del origen e historia de Lumb.
Con estos elementos, los funcionarios podrán desarrollar el informe de Investigación Patrimonial, que será elevado al Senado de la Provincia de Buenos Aires - ámbito de competencia que requirió el trabajo- y será puesto a consideración para la su posible Declaración de Patrimonio Histórico.
Luego de visitar la estación, los funcionarios continuaron hacia el Paraje de la Media Luna, donde se encuentra el Puente Negro.
Si bien la estructura colapsó en 1980, se tomaron fotografías y se recabaron datos sobre su estructura, ya que es un exponente de la ingeniería a principios del siglo XX y más antiguo que el puente Colgante Hipólito Yrigoyen.
Leer mas

30 de septiembre de 2007

Juan José Flores

Una cosechadora en miniatura

La cosechadora tiene algunas innovaciones. Propone la implementación de un sistema hidráulico como fuerza motriz del sistema de corte, lo que haría que el mecanismo fuera más seguro, y también un pantalla para recuperar espigas.
Sin embargo, esta novedosa sofisticada cosechadora nunca será llevada al campo, porque sólo mide unos cuantos centímetros de alto. Se trata de una maqueta que funciona a baterías.
Es otra de las ingeniosas creaciones de Horacio Hernández, vecino de Lumb que se ha especializado en agromodelismo, una disciplina dentro del modalismo todavía inexplorada.
Precisamente la primera máquina que desarrolló Hernández fue una cosechadora, a fines de los años 60. Ya en ese momento un sistema de pilas permitía que la pequeña máquina tuviera movimiento propio.
Luego, se especializó en realizar miniaturas de arados y diversas máquinas agrícolas antiguas y modernas.
Pero esta maqueta es la más sofisticada de las creadas hasta el momento por Hernández. El hombre, que ha trabajado con máquinas agrícolas durante la mayor parte de su vida, ha creado su propio diseño, sin copiar ningún modelo existente.
No obstante, el mecanismo de funcionamiento de la cosechadora es similar al de una real. Si bien funciona con una batería que le permite andar durante varias horas, la transmisión es a engranajes y correas, similar al de una máquina verdadera.
Además Hernández introduce algunas mejoras a mecanismos propios de las cosechadoras reales que durante años de trabajo ha estudiado, como un sofisticado sistema de descarga, transmisión hidráulica para el mecanismo de corte y una pantalla de recuperación de espigas.
La pequeña máquina, grande en nuevas ideas, fue presentada días atrás en la AutoFiesta y Hernández fue entrevistado para varios programas de televisión.
“La idea es llevarla a Palermo”, dijo el entusiasta agromodelista que hace varias décadas presentó su primera maqueta en las páginas de Ecos Diarios. “Crearla me llevó 60 días”, dijo con orgullo.
El modelo está preparado para funcionar a control remoto, para lo que Hernández sólo deberá remplazar un sistema de llaves de interruptores por el dispositivo electrónico para manejar la máquina a distancia.
Leer mas

4 de mayo de 2007

Juan José Flores

Un médico con vocación de servicio

Su vida siempre se ha sostenido sobre cuatro pilares: la devoción por la familia, la pasión por el automovilismo, la medicina y su vocación de servicio, que hace 20 años canaliza en el Club Rotario Necochea Norte. Tal vez por ello, hace unos días recibió el título de socio Paul Harris, que entrega la Fundación Rotaria de Rotary Internacional, por su labor comunitaria.
Manuel Artía fue uno de los socios fundadores del Club Rotario Necochea Norte, que presidió en tres oportunidades y también fue asistente del gobernador de distrito. “Yo empecé de grande”, explicó el médico respecto a su relación con la entidad.
Llegó a través de una invitación de Rubén “Cacho” Leys, primer presidente del club a mediados de la década del 80. Artía siempre había sentido esa vocación de servicio y encontró allí el lugar ideal para desarrollarla.

Medicina y autos
Manuel Artía nació en estación Lumb, cuando el paraje pertenecía al Partido de Lobería. El médico bromea respecto a la importancia de su pueblo, ya que, asegura, es tan importante que ahora quedó dividido entre Necochea y San Cayetano.
Ya en la niñez le aseguraba a su madre que él iba a ser médico. Desconocía por aquel entonces lo costoso que resultaba enviar a un hijo a estudiar a la Capital Federal. Sin embargo, sus padres pudieron pagarle la carrera y Manuel se transformó en el segundo médico de ese paraje.
También en Lumb se apasionó por el automovilismo. Escuchaba con una radio a baterías, las carreras de Turismo Carretera, que en aquellos años surcaban el país por rutas de tierra. A través de la radio escuchó aquella ya legendaria carrera en la que por primera vez se superaron los 100 kilómetros por hora de promedio. "También vi correr a Fangio en TC y luego en Fórmula 1", explicó Artía.
Su pasión por el automovilismo no es muy común. "Me gusta el automovilismo pero no me gusta la velocidad. Tengo vértigo", señaló. Por eso cuando, volvió a Necochea luego de terminar sus estudios de medicina, estaba seguro que su destino era ser dirigente, ya que correr era para él algo impensado. Y lo fue, aún hoy, luego de más de 30 años, continúa integrando el Necochea Automóvil Club y también participa activamente en el Club Palermo.
Su hijo Javier, que le dio tres nietos (Juan Cruz, Juan Bautista y Victoria), heredó su pasión por el automovilismo, pero no el vértigo y fue dos veces campeón zonal.

La vocación y el servicio
Artía está casado con Elsa y tiene otra hija: Maite. A los 78 años continúa ejerciendo la profesión con tanto entusiasmo como siempre. "Lo hago porque realmente me gusta", explicó el médico, que con el paso de los años se especializó en gastroenterología.
A pesar de que se jubiló hace años y como tal no podía cobrar un sueldo, siguió trabajando ad honorem en el Hospital Municipal "Dr. Emilio Ferreyra", al que considera su segundo hogar. "Ahora hemos llegado a un convenio con el Hospital y he vuelto a cobrar, pero durante años no lo hice", dijo sonriente. Además, fue dos veces director del nosocomio local y también fue Director de Salud de la Municipalidad de Necochea, lo que demuestra su vocación de servicio.
Por ello encontró en el Rotary Club el lugar ideal para seguir trabajando por la comunidad. "Siempre me gustó vivir en función de algo", explicó Artía. Y esos motivos han sido sus grandes pasiones: la familia, el automovilismo, la medicina y el servicio.
Como rotario, se enorgullece de las obras que esta ONG ha realizado a lo largo de los años, como la campaña Polio Plus, que prácticamente ha permitido erradicar esa enfermedad de la faz de la tierra. En lo local, bajo su presidencia, se logró dotar de calefacción a gas al Hogar García Landera. "Pensábamos hacer una obra de 6.000 o 7.000 pesos, pero tuvimos tan buena respuesta de la gente que se realizó una obra grandísima, por 50.000 pesos", señaló.
Y en la actualidad, el Rotary Norte trabaja para dotar de agua potable a los barrios más carenciados de la ciudad. "No es que nosotros realicemos la obra, pero sí somos un nexo entre la gente que lo necesita y la que puede hacer un aporte", enfatizó Artía. Pese a su compromiso, el médico no se siente merecedor de la distinción de socio Paul Harris y agradece a sus amigos del Rotary por habérsela concedido.
Además, siempre está la medicina. Sigue disfrutando de la charla con sus pacientes, porque cree, como sostiene la OMS, que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad o dolencia. Por eso le gusta "semblantear" a sus pacientes y también está seguro de que seguirá ejerciendo esta profesión que eligió en la niñez.
Leer mas

6 de octubre de 2006

Juan José Flores

Intentos e inventos

agromodelismo
Horacio Hernández es conocido por sus maquetas de máquinas agrícolas antiguas y modernas. Pero es un hombre inquieto, preocupado desde hace años por problemática del tránsito y la cantidad de accidentes que se registran en calles y rutas de nuestro país.
Hace años presentó la idea de pintar sobre las rutas líneas auxiliares, que sirvan de guía a los conductores. Estas guías deberían pintarse, según Hernández, a los lados de la línea central, a una distancia que les permita a quien maneje colocarse justo encima y usarla como punto de referencia para el volante.
También intentó que en nuestra ciudad se adoptara un sistema de grandes espejos para colocar en las esquinas de las calles principales a fin de que los conductores pudieran ver, desde antes de llegar a la intersección, si se acercaba otro automóvil por la otra calle.
Sin embargo, estas propuestas no tuvieron respueta, a pesar de que Hernández las presentó en la Municipalidad local y también al gobierno provincial.
Ya en 1993 Hernández había presentado uno de sus proyectos al entonces director provincial de Transporte, Enrique Pedro Gutiérrez, funcionario del gobierno de Eduardo Duhalde.

INVENTOS
Pero además de estas ideas para perfeccionar el tránsito en las rutas, en los últimos meses Hernández ha estado trabajando para crear una maqueta para un nuevo sistema de conducción de ómnibus.
Hernández sugiere que se instale un segundo volante en los colectivos de larga distancia, similar al utilizado en los aviones, a fin de que ambos choferes puedan turnarse en la tarea de conducir.
"En la actualidad si el conductor se indispone el acompañante no puede tomar el control del ómnibus a menos que lo saque del asiento y eso puede ser fatal", explicó Hernández.
Por esta razón, el maquetista, que también ha dedicado toda su vida a la reparación de máquinas, desarrolló en escala un sistema de doble dirección y pedalera, a fin de que tanto el chofer como su acompañante puedan conducir el ómnibus y cambiar de roles sin problemas.
Pero Hernández no sólo ha estado investigando sobre la forma de evitar accidentes en los ómnibus, también se puso a trabajar en un sofisticado sistema de despegue para aviones a turbina.
Leer mas

23 de agosto de 2006

Juan José Flores

Historia de un pueblo que nunca existió

Entre las cientos de historias que se pueden encontrar entre los libros, planos y objetos de la colección de Oscar Horacio Hernández se encuentra una muy particular: la de Villa de la Salud.
Esta Villa nunca existió, aunque existen planos de la misma y en algunos mapas de la región se confunde su ubicación con la de Estación Lumb.
En una de las paredes de la habitación donde Hernández guarda su colección, se encuentra un mapa rural de 1966 en el que se ve todo el distrito de Necochea. Lo insólito de este mapa es que ubica a estación Lumb en el lugar donde debió estar la legendaria Villa de la Salud.
¿Pero de dónde surgió esta fantasmal localidad? A principios del siglo pasado, el dueño de esas tierras, ubicadas en el límite con el actual partido de San Cayetano, decidió crear una población.
El doctor Alberto Nazarre subdividió las tierras de la estancia "La Susana" con el objetivo de crear la villa, ubicada a varios centenares de metros de la estación, pero dentro del partido de Necochea.
Aunque los planos quedaron y muchos de los lotes se vendieron, la población nunca fue construida.
Pese a ello, por algún error, en el año 1966, Lumb fue ubicada en el mapa rural antes mencionado en el lugar donde iba a construirse la villa. También se utilizó el plano del pueblo fantasma para identificar a la pequeña estación.
Esta circunstancia no es extraña y parece una costumbre en nuestra región. La ciudad de Quequén, tal como fue proyectada a fines del Siglo XIX, nunca fue construida.
Mientras que el plano original de Necochea fue boicoteado por la naturaleza. Aunque se proyectaban cuatro plazas alrededor de la Dardo Rocha, sólo se pudieron construir tres, ya que la cuarta debía estar ubicada en la intersección de las avenidas 42 y 43, en otras palabras, en medio del Río Quequén.


Leer mas

20 de abril de 2006

Juan José Flores

Lumb, un pueblo que desapareció con el ferrocarril

A 75 kilómetros de Necochea, se encuentra la Escuela Nº 44 Comandante Tomás Espora. Ese pequeño edificio escolar, ubicado en el límite entre el Partido de Necochea y San Cayetano, es una de las pocas edificaciones que aún quedan de Estación Lumb.
Sólo dos familias viven en ese pequeño poblado que floreció a principios del siglo XX, cuando se construyó allí, en el límite del distrito, una de las estaciones del Ferrocarril Sud, en el tramo comprendido entre Tandil y Defferrari.
En la actualidad, de aquel caserío que supo albergar a un centenar de habitantes y que duplicaba su población durante las épocas de cosecha, queda sólo el recuerdo, que comienza a desgastarse con el paso del tiempo.
Lumb, como muchos pueblos del interior de la provincia de Buenos Aires, e incluso de nuestra distrito, está a punto de desaparecer. Quedan sus edificios casi centenarios, la estación y un puente derrumbado por la inundación del 80.

Historia de una estación
LumbHoracio Hernández, nacido en Lumb el 24 de agosto de 1944 en el paraje, pero residente en nuestra ciudad desde hace décadas, lucha ahora por conservar la memoria de ese pueblo.
Se queda sin palabras cuando trata de explicar lo que siente al volver a Lumb y encontrar el casería cubierto por los yuyos y el olvido.
El tomó las fotografías que ilustran esta nota y que quisiera exhibir alguna vez en un museo dedicado al pueblo. Unas pocas páginas, recopiladas por Hernández, de viejos almanaques y periódicos de la región, es el único registro escrito de la historia de la estación.
Según un anuario editado por el Ferrocarril Sud sobre sus estaciones, Lumb, ubicada en el cuartel 6 del Partido de Necochea, contaba a principios del siglo XX, con dos escuelas: la Nacional Nº 105, cuya directora era Amanda V. de Bab, y en la que los alumnos podían concurrir hasta 3º grado, y 35 estudiantes; y la Provincial Nº 24, a cargo de María S. de Rodríguez, con 40 alumnos.
También contaba con la sociedad deportiva Dinamarquesa Dannevirke, que tenía 75 socios, y el club Defensores de Lumb, con 45 asociados.
Contaba con un destacamento policial y en la estación funcionaba una estafeta de correo y el telégrafo. Por otra parte, había dos abonados al teléfono.
Según el anuario, publicado en los años 20, "la población rodea la estación; está ubicada en un bajo y su edificación es de material, madera y adobes; hay servicio de autos o coches y donde hospedarse. Tiene 518 habitantes".
En aquella época funcionaba el almacén de Tomás Devincentti y otro llamado El Sol, de Sanz y Cía. También la carnicería de Francisco Serra y Marcelino Fredes, en la que trabajado durante la adolescencia Horacio Hernández.
Devincentti representaba a las compañías de seguros La Agrícola, Rosario Agrícola y la Inmobiliaria, mientras que Sanz era agente oficial de La Previsión de Tres Arroyos.
Había también una panadería, atendida por Carlos Charadía, la peluquería de Severo Momeño y la pensión de Carlos Biashi, que contaba con 6 camas.
Devincentti era representante de la maquinaria agrícola Agar, Cross y Cía. y de los combustibles West India, de los que tenía surtidores en su almacén de ramos generales. En tanto, Sanz representaba a los combustibles Energina.
Había en el poblado dos herrerías, la de Carlos Bretchsneider y la de Roberto Haefeli.
La publicación también contaba con un listado de los agricultores radicados en Lumb: Viggo Andersen, Carlos Andreasen, F.H. Andreasen, Juan P. Arata, Manuel Artía, Amador Corvalán, Baldomero Christiansen, Christian J. Christiansen, Eske Christiansen, Tomás Devincenti, Teodoro Frolund, la señora de Gogeascoechea, Bille Hansen, José Hansen, Tosvig Hansen, José Have, H. Hoyberg, Armando León, Fausto Lencina, Anselmo no, Carlos Nor, Haraldo Nor, Pedro Myano, Roque Pagola (hijo), Vda. de Rumbo, Christian Sorensen, Federico Salamón, Nicolás Skaarup, T. T. de Traficante, Antonio Urriza y otros 15 que tenían propiedades de entre 100 y 190 hectáreas.
En cuanto a las estancias más importantes del lugar eran: La Media Luna, de Fernando Alvarez; Los Tres Leones, de Federico Luis Andresen; El Totoral, de Sucesión Corvalán; La Balbina, de Ricardo Escudero; y La Angelita, de Juan P. Vanoli.
En Lumb también había cuatro tambos, uno de ellos era de Federico Luis Andresen, quien también era invernador.

En el nombre de Lumb
LumbEstación Lumb fue inaugurada en 1908, entre las estaciones de Tandil y Defferrari. Tomó su nombre del acaudalado empresario inglés Edward Lumb, que obtuvo la concesión para la construcción de las vías de la Buenos Aires Great Southern Railway Company Limited, aquí denominado Ferrocarril Sud.
La primera línea, entre Constitución y Chascomús, fue inaugurada en 1865 y luego comenzó a extenderse hacia el Sur de la Provincia de Buenos Aires.
Al habitarse la estación Lumb en el año 1908, se instalaron en sus cercanías una pequeña cantidad de pobladores que estaban relacionados con las tareas agrícolas ganaderas de la zona.
La fundación de la Sociedad Deportiva Dinamarquesa Darnnevirke y del Club Defensores de Lumb, dio mayor impulso a la pequeña población.
Además de los comercios antes citados, la localidad contó desde la década del '40 con una calera, que pertenecía a Enrique Guillamón y que daba empleo a obreros de Lumb y de Juan N. Fernández.
Más o menos por aquella época, un acuerdo político entre el Gobierno nacional y las empresas inglesas que administraban las distintas líneas de ferrocarriles, decidieron el futuro de cientos de estaciones en todo el país.
Lumb
El 13 de febrero de 1947, el gobierno compra los ferrocarriles ingleses. Firman el acta sir Eddy por Gran Bretaña y Miguel Miranda por la Argentina. El presidente Juan Domingo Perón describe el negocio como "un paso decisivo en la lucha por la soberanía", pero en realidad los ingleses convencen al gobierno argentino de la conveniencia de la compra a cambio de la deuda que Gran Bretaña tiene con el país y que no puede pagar.
Una década después, el 4 de noviembre de 1958, se forma el Partido de San Cayetano, con tierra tomadas a los partidos de Tres Arroyos, Gonzales Chaves y Necochea.
Estación Lumb, que había pertenecido a Necochea desde su creación, quedó entonces dividido. Las tierras de un lado de la vía quedan en nuestro distrito; del otro lado es Partido de San Cayetano.
Durante las inundaciones de los años 80, el Puente Negro, un símbolo de Lumb, fue arrastrado por la corriente. En la actualidad, sólo dos familias viven en la vieja estación.
La Escuela Nº 44 Comandante Tomás Espora, que fue inaugurada en 1925, es la única institución que se mantiene viva en Estación Lumb. El resto del caserío se ha convertido en un pueblo fantasma, como tantas otras estaciones y pequeños pueblos del interior de la Provincia de Buenos Aires.

Lumb


Escrito con la colaboracion de Horacio Hernandez
Contactos: ohlumb [arroba] yahoo.com.ar
Leer mas