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18 de enero de 2013

Sólo para fanáticos de Julio Allen

Los fanáticos de Julio Allen podrán disfrutar este fin de semana de las dos últimas películas del director de cine necochense. En el Centro Cultural de Necochea se proyectarán desde las películas "El torrente de las cascadas, implacable ante asesino de otra dimensión" y "Victimarios y víctimas de lo desconocido".

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4 de febrero de 2011

Julio Allen, hace 30 años en Ecos Diarios

Hace 30 años, Ecos Diarios publicaba un artículo sobre la nueva película del querido Julio Allen. El artículo se titulaba "Un inquieto creador" y hacía referencia a la versión de La Sombra filmada por el aficionado necochense. En foto se veía a Allen caracterizado como el popular personaje de Lee Falk, con el perro Diablo y un "plato volador".

15 de diciembre de 2007

Julio Allen regresa

Ahijuna gran... Mientras algunos yugamos, otros se dan la gran vida, como los tipos estos de Milenio Oscuro, que se han dado el gusto de ser inmortalizados en el nuevo filme del maestro Julio Allen: “El torrente en la cascada: implacable ante el asesino extraterrestre”.



Foto: www.mileniooscurocomics.com.ar/blog

7 de noviembre de 2007

Terror necochense en Buenos Aires

La película "Victimarios y víctimas de lo desconocido", del necochense Julio Allen, participó del Buenos Aires Rojo Sangre, el único festival especializado en cine fantástico y bizarro que se realiza en la Argentina.
Este director se ganó en las últimas décadas un lugar en el imaginario popular de Necochea y la región con tres películas realizadas en Súper 8 que se han convertido en filmes de culto para los más jóvenes.
Este año presentó en Necomicón su cuarta película, que en los últimos días, en representación de la ciudad, se proyectó tres veces en el Complejo Tita Merello, en el marco del festival.

Un festival con historia
Buenos Aires Rojo Sangre es una muestra orientada básicamente a producciones independientes y de bajo presupuesto de terror, ciencia ficción, fantasía y cine bizarro.
Su concreción surgió a partir de la creciente realización en Argentina de filmes de estos géneros.
La primera edición del B.A.R.S. se llevó a cabo en diciembre de 2000 en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de Universidad de Buenos Aires. Si bien fue un espacio limitado, sirvió como punto de partida que año tras año iría aumentando. Se pudieron ver películas como Plaga Zombie (Hernán Sáez y Pablo Parés) o El Planeta de los Hippies (Ernesto Aguilar) y varios cortometrajes.
Para el 2001 se cambió de escenario. El Centro Cultural San Martín fue un importante marco para el crecimiento del festival. Con poquísima promoción se logró atraer a más de 600 espectadores, destacándose filmes como Fanáticos (Mariano Cattaneo e Ygnacio Cervio) y Nunca Asistas a este tipo de Fiestas (Hernán Sáez y Pablo Parés).
El 2002 fue el salto definitivo del festival, ampliando temáticamente la programación y logrando una notable repercusión en la prensa y el público, hasta el punto de que en el mismo espacio que la edición anterior se logró triplicar el número de espectadores, llegando a superar los 1800. Entre los films proyectados se encuentran Plaga Zombie: Zona Mutante (Hernán Sáez y Pablo Parés) y Attack of the Killer Hog (Agustín Cavalieri y Marcos Meroni).
En el 2003 llegó la definitiva consolidación del festival, estrenándose siete largometrajes locales –Run Run Bunny! (Mad Crampi), Tico tico (Marcelo Domizi), Baño de Sangre (Paula Pollacchi), Mala Carne (Fabián Forte), Ruta hacia la muerte (Francisco de Lezica) y Vacaciones en la tierra (Sebastián de Caro) – y preestrenándose otros tantos largometrajes de países como EE.UU., Japón, España, Francia e Italia.
Se proyectaron más de 80 cortometrajes y las secciones retrospectivas estuvieron pobladas de clásicos en 35mm. Se destacó especialmente la recuperación del filme argentino El Hombre Bestia (Camilo Zaccaría Soprani, 1934), la primer película fantástica local, que nunca se había estrenada en Buenos Aires. Casi 5000 espectadores demostraron el innegable crecimiento del festival.
Este año se sumaron secciones competitivas tanto para corto como para largometrajes y se utilizaron las 3 salas del complejo Tita Merello en simultáneo, triplicando la cantidad de horas de proyección.
El B.A.R.S. fue declarado de interés por el Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales, auspiciado por el Museo del Cine de la Ciudad de Buenos Aires y declarado de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estas instituciones han comprendido que este festival es el único espacio para un tipo de cine que tradicionalmente ha sido olvidado. Indudablemente el Buenos Aires Rojo Sangre, un festival especializado que ya se ha convertido en un referente para la producción nacional de ciencia ficción, terror y fantasía.

Un clásico de clásicos
Ya desde los títulos, las realizaciones de Allen revelaban una excentricidad que se veía colmada en la pantalla: "Las que no hablan nuestro lenguaje lo matan, terrestre o extraterrestre", "El principio del fin por la mano del hombre" y "Mensaje al planeta Tierra. Sueño hecho realidad".
Luego de varios años sin filmar, Julio Allen volvió a tomar una cámara en 2006 para realizar un cortometraje sobre Carlos Gardel, en el que se atreve a cantar junto al Zorzal criolla.
Pero también volvió a la ficción, ya que no quiso olvidarse de homenajear a los artistas que lo deleitaron en la niñez en la oscuridad de las salas de cine locales.
Así decidió meterse en la piel de los personajes que décadas atrás interpretaron Boris Karloff, Lon Chaney Jr. y Christopher Lee, entre otros grandes actores.
Filmó en casas abandonadas y en el cementerio, improvisando frente a la cámara, ya que esta es una de las características de su cine.
Sus escasos medios económicos no fueron un impedimento para animarse a hacer una película sobre personajes que por tradición siempre contaron con el respaldo de grandes presupuestos y sofisticados efectos especiales.
La selección de "Víctimarios y víctimas de lo desconocido" para participar de BARS es sin duda un premio al trabajo y al talento incomprendido de Allen.

4 de noviembre de 2007

Julio Allen en Buenos Aires Rojo Sangre


Hace unos días anunciaba el inicio del festival de cine de terror Buenos Aires Rojo Sangre, sin saber que entre los cineastas que expondrían su filme en la muestra se encontraba el necochense Julio Allen, con su mediometraje "Victimarios y víctimas de lo desconocido".
La película que Julio hizo en homenaje a los grandes maestros del terror y que filmó íntegramente en Necochea, con la participación de muchos vecinos conocidos, fue seleccionada para la muestra que se desarrolla desde el viernes pasado en el Complejo Tita Merello de la ciudad de Buenos Aires.
Al fin comienza a ser reconocido el talento de este genial director necochense.

1 de febrero de 2007

El regreso de los monstruos


Surgidos siglos atrás, el cine y los cómics los convirtieron en mitos a mediados del Siglo XX y en símbolos de una época marcada por las guerras y la alienación humana a partir de la industrialización y el consumismo.
Frankenstein y el Hombre Lobo aparecieron en películas, cómics, obras de teatro y programas de televisión. Además de convertirse en íconos explotados hasta el cansancio por el merchandising en remeras, posters, caretas, gorras y todo tipo de productos.
Interpretados por algunos de los más grandes actores del Siglo XX, dejaron una profunda marca en el imaginario popular y encarnaron algunos de los miedos primordiales del hombre moderno.
Fueron también dos de los ídolos infantiles y juveniles de Julio Allen, un necochense que en la década del '70, con una cámara de super 8 y muchísima imaginación, decidió homenajear a aquellos personajes con una serie de películas.
Allen comenzó con tributos a Tarzán y El Fantasma, otros dos personajes de los cómics y el cine emblemáticos de las décadas del '50, '60 y '70.
Sus películas, que van desde el corto al mediometraje, filmadas en distintos escenarios de nuestra ciudad, se convirtieron con el paso del tiempo y filmes de culto.
Varios años después de haber sido filmados, los cortos se proyectaron en Necomicón, una recordada convención de cómics que tuvo tres ediciones en nuestra ciudad.
Las proyecciones de "Las que no hablan nuestro lenguaje lo matan, terrestre o extraterrestre", "El principio del fin por la mano del hombre" y "Mensaje al planeta Tierra. Sueño hecho realidad" fueron vistas por decenas de jóvenes que se apiñaban en las salas para ver estas películas.

El regreso
Luego de varios años sin filmar, Julio Allen volvió a tomar una cámara en 2006 para realizar un cortometraje sobre Carlos Gardel, en el que se atreve a cantar junto al Zorzal criolla.
Pero también volvió a la ficción, ya que no quiso olvidarse de homenajear a los artistas que lo deleitaron en la niñez en la oscuridad de las salas de cine locales.
Así decidió meterse en la piel de los personajes que décadas atrás interpretaron Boris Karloff, Lon Chaney Jr. y Christopher Lee, entre otros grandes actores.
Filmó en casas abandonadas y en el cementerio, improvisando frente a la cámara, ya que esta es una de las características de su cine.
Sus escasos medios económicos no fueron un impedimento para animarse a hacer una película sobre personajes que por tradición siempre contaron con el respaldo de grandes presupuestos y sofisticados efectos especiales.
Con un título tan exótico como los de sus anteriores producciones, "Víctimas y victimarios de lo desconocido" se convertirá así en la quinta película de Allen, pero no en la última. Ya tiene el nombre de su próximo filme: "La herencia de otro Sistema Solar".

21 de enero de 2005

Un Ed Wood sudamericano

Julio Allen se ganó en las últimas décadas un lugar en el imaginario popular de Necochea (Argentina) y la región con tres películas realizadas en Súper 8 que se han convertido en filmes de culto para los más jóvenes.
Las proyecciones de sus películas en las convenciones de cómics Necomicón 2000, 2001 y 2002, así lo demostraron. Los cortos se exhibían a sala llena.
Ya desde los títulos, las realizaciones de Allen revelaban una excentricidad que se veía colmada en la pantalla: "Las que no hablan nuestro lenguaje lo matan, terrestre o extraterrestre", "El principio del fin por la mano del hombre" y "Mensaje al planeta Tierra. Sueño hecho realidad".
Los tres cortos fueron la mejor forma que encontró Allen para homenajear a dos de sus ídolos infantiles: Tarzán y El Fantasma, que había visto en infinidad de historietas y películas.
El escritor Edgar Rice Burroughs y el guionista de cómics Lee Falk se convirtieron para en sus artistas favoritos y les agradeció las aventuras y la diversión que le brindaron, metiéndose en la piel de los personajes que ellos crearon.
Así, Allen personificó a Tarzán y filmó en el Parque Miguel Lillo y el Río Quequén. También se puso la máscara de El Fantasma y su perro Sombra lo acompañó en la aventura.
Pero, además de estos mitos populares de la infancia y la adolescencia, Allen siempre fue un admirador incondicional de Carlos Gardel y ahora también ha decidido hacerle un homenaje.
Así grabó algunos temas de El Zorzal y se dispuso a filmar un documental con escenas de nuestro distrito. Esta será la cuarta película de Allen e incluirá imágenes de las otras tres.