4 de abril de 2016

Admin

Once años de una entidad creada por vecinos de Juan N. Fernández

asociacionvecinaldejuannfernandez
Hace once años un grupo de vecinos decidió formar una entidad vecinalista con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los fernandenses. El grupo se integró a fines de 2005 y los objetivos fueron trabajar en temas relacionados con la seguridad, la salud, la educación y otras cuestiones primordiales para la comunidad.
La Asociación Vecinal de Fomento de Juan N. Fernández es presidida en la actualidad por Gabriela Zapico y continúa trabajando en algunos temas puntuales, como la colocación de reductores de velocidad en la ruta 80, un sistema de monitoreo para el pueblo o la necesaria vereda de la Sociedad Española.
A pesar del paso de los años.

Una década
En abril de 2007, en un artículo publicado en Ecos Diarios, la entonces presidente de la asociación, Mónica Cúneo, señalaba que el año anterior se habían enviado varias notas a Obras Públicas de la Municipalidad para que se colocaran reductores de velocidad en el acceso a Juan N. Fernández.
En la actualidad, la entidad continúa trabajando en el mismo tema. Integrantes de la asociación explicaron días atrás que la institución adquirió los elementos para la construcción de los reductores. “Aprobaron la colocación, pero estamos esperando hace más de un año que venga el personal de Tránsito para que nos digan a dónde tenemos que colocarlos”, señalaron desde la Asociación.
Otro tema vinculado con la seguridad es la instalación del sistema de monitoreo en la localidad. Juan N. Fernández recibió hace unos años varias cámaras y la Asociación Vecinal recaudó fondos para adquirir computadoras y otros elementos para instalar la sala de monitoreo, pero aún no se puso en funcionamiento.
Desde su creación la entidad también ha trabajado en otros temas, como la creación de una Escuela de Formación Profesional.
En este sentido, en los últimos años la localidad logró que se dicten varios cursos de oficios en Juan N. Fernández y la asociación donó máquinas de coser para los talleres que funcionan en el Centro Cultural “José Hernández”, que se hizo cargo del proyecto de formación profesional por contar con un espacio físico para llevarlo adelante.

Cuestiones puntuales
Desde su creación, la Asociación Vecinal ha trabajado en distintos temas que preocupan a la comunidad fernandense.
A fines de 2006, la institución se impulsó la formación de un equipo interdisciplinario de salud mental y un servicio odontológico. Otras necesidades, como la ampliación de la red de gas, también fueron motivo de participación y gestión.
En la actualidad, la Asociación continúa con una campaña iniciada hace años que es la donación al hospital del pueblo de lo recaudado con la venta del libro del centenario de la localidad.
Por otra parte, también se gestionó una fotocopiadora para el hospital.
También en lo que respecta a la salud de la población, los miembros de la entidad continúan preocupados por el basurero abierto de la localidad.
Respecto a la basura, desde la institución se han desarrollado varias campañas de limpieza y se cuenta con tarros de basura que se ceden a la delegación para su colocación en la plaza cuando se realizan diversos actos públicos y fiestas.

Compromiso

La Asociación Vecinal de Juan N. Fernández se reúne mensualmente. En la actualidad la comisión presidida por Gabriela Zapico está integrada por Yanina Galli, como vicepresidente y Vilma Scaminaci, como secretaria.
Son vocales: Yamina Fuhr, Viviana Córdoba, Alejandra Waldbillig, Ana Stemphelet, Yanina Eden y Esteban Ferrari.
A pesar del esfuerzo que demanda la gestión de cada uno de los objetivos de la entidad, la Asociación sigue trabajando y comprometida con la localidad.
En los últimos años, uno de los principales compromisos ha sido colaborar con la Sociedad Española, una histórica entidad fernandense que había perdido su personería jurídica y que cuenta con el único salón de usos múltiples del pueblo.
Sin embargo, debido a la falta de dirigentes, el viejo edificio de la Sociedad, en el que funciona el Centro de Educación Física, se encontraba muy deteriorado y corría el riesgo de ser clausurado.
Desde la Asociación Vecinal se impulsó la formación de una nueva comisión directiva para la Sociedad Española y se inició una campaña para recaudar fondos.
Recientemente se culminó con la realización del contra piso de la vereda del edificio, algo imprescindible debido a la cantidad de niños y jóvenes que concurren al lugar a diario y ahora se realizan gestiones para que el municipio coloque los baldosones que fueron conseguidos por el anterior director del CEF.

Seguir adelante
Los miembros de la entidad se reúnen una vez por mes y, como ocurre en la actualidad con la mayoría de las instituciones de bien público, necesita de mayor participación de la gente.
Precisamente por ello, los actuales integrantes de la entidad no se han embarcado en nuevos proyectos, pero continúan trabajando intensamente en lograr pequeñas mejoras a la calidad de vida de los fernandenses.
En la agenda de trabajo de la entidad se encuentra insistir con temas como la elección de delegados municipales por voto popular, una propuesta que ha estado presente en las plataformas de campaña de los últimos gobiernos municipales pero que aún no se ha hecho realidad.
También objetivos más modestos pero igualmente necesarios para la comunidad, como la designación de un inspector de tránsito.

Artículo publicado en el Suple Finde de Ecos Diarios
Leer más

27 de marzo de 2016

Admin

Marcelo Grau, un profesional de la guitarra

MarceloGrauguitarrista
Guitarrista clásico y folclórico, Marcelo Grau jamás imaginó que un día iba a tocar en un escenario ante 15.000 fans de uno de los grupos de rock más emblemáticos de nuestro país. Pero ocurrió.
Fue el año pasado, cuando el grupo Almafuerte realizó el último concierto de la gira presentación del disco “Toro y Pampa”.
“Yo no tenía muy buen concepto de esa banda, pero ahí la descubrí”, dijo Marcelo cuya presentación junto al Pampa Cruz, en el estado Malvinas Argentinas, puede verse en la actualidad en Youtube.
Iorio, líder de Almafuerte, es un reconocido fanático de la música folclórica y en especial del folclore surero. El Pampa Cruz había escrito un recitado inspirado en una anécdota que le había contado un joven montador que había conocido por casualidad a Iorio y le había dado una mano cuando el músico tuvo un desperfecto técnico con una camioneta.
De ese incidente surgió el recitado que el Pampa Cruz, acompañado por Marcelo Grau interpretó frente a una multitud de jóvenes rockeros.
“Tuve la suerte de estar ahí. No es a lo que estoy acostumbrado”, dijo Marcelo. Sin embargo, lo suyo no es fortuito.
Desde hace años ha trabajado intensamente para convertirse en un profesional de la guitarra.

Raíces de la guitarra
Marcelo Grau tuvo su primera guitarra a los ocho años. Fue un regalo de su padre. Desde entonces nunca dejó de tocar.
En la adolescencia acompañó con su guitarra a algunos músicos locales como el bandoneonista Antonio Delahora y Roberto Caballero.
A pesar de que fue su formación clásica la que sirvió de base a su carrera, Marcelo nunca se negó a tocar ningún estilo. De allí que fue integrante durante cinco años del grupo de cumbia Fantasía.
Sin embargo, las mayores influencias las recibió de Pedro Echavez, su profesor durante 10 años, y de su compositor y guitarrista más admirado: Abel Fleury.
Precisamente a Fleury el guitarrista necochense le dedicó su primer disco. Fue en la Fiesta Nacional de la Guitarra, que se realiza anualmente en Dolores, en homenaje a Fleury, donde Marcelo recibió el reconocimiento de Argentino Luna y de Zulema Fleury, hija del compositor. Eso lo impulsó a seguir adelante.

Profeta en pueblo ajeno
Paradójicamente, a medida que Marcelo Grau avanzaba en su carrera y era reconocido fuera de la ciudad, aquí seguía siendo un desconocido y debió vivir de las clases de guitarra.
Marcelo ofreció durante años clases en un espacio que le cedía su amigo el baterista Adolfo Matar en el centro de la ciudad.
También ofreció clases de guitarra en Lobería, donde en los últimos años debió dejar por cuestiones vinculadas al proyecto cultural del anterior gobierno municipal. “Espero este año poder volver a dar clases en Lobería”, señaló.
A fines de los 90 Marcelo participó en el Pre Cosquín y los vínculos surgidos de esas presentaciones permitieron comenzar a introducirse cada vez más en el mundo del folclore.
Además de integrar el grupo MIL con sus amigos Adolfo Matar, Carlos Rossi y Carlos Folgado, comenzó a tocar poco tiempo después con Belén Steingold, con quien recorrió el país.
En esas giras fue donde conoció al Pampa Cruz, quien tras cambiar un guitarrista lo invitó a acompañarlo.
Con el Pampa tuvo oportunidad no sólo de tocar en el recital de Almafuerte, también viajó a Chile y realizó conciertos en Santiago y en otras localidades.
Este fin de semana viajó a Santiago del Estero y dijo que existen proyectos para volver a Chile, esta vez a Punta Arenas.

Al viejo mundo
También está la posibilidad de realizar conciertos en Europa y Estados Unidos. “Allá hay interés en los artistas y músicos sudamericanos”, dijo Marcelo.
Para esas giras prepara repertorios de Yupanki, Falú y tango.
Recientemente, Marcelo tuvo oportunidad de tocar en la Expoagro 2016 para recibir al presidente Mauricio Macri y a la gobernadora María Eugenia Vidal.
“Es un honor como necochense. Siento que estamos jugando en primera”, afirmó.
No obstante, Marcelo no pierde de vista otros proyectos para él importantes, como volver a dar clases en Lobería y poder comenzar una escuela en Quequén.
Tampoco quiere dejar de volver a reunirse con Matar, Rossi y Folgado. “Es una banda a la que le tengo mucho cariñó”, afirmó.
También prepara para este año el lanzamiento de su nuevo disco en homenaje al tango. “Juanjo Domínguez me dijo que yo tenía que hacer tango”, señaló.
Será su tercer disco y espera el reconocimiento local. “Los músicos de Necochea, más allá de las cuestiones políticas, tienen que ser apoyados por su talento. Hay que respetar al artista”, dijo Marcelo.

Artículo publicado en el Suple Finde de Ecos Diarios
Leer más

20 de marzo de 2016

Admin

Cuatro décadas vinculado al Tiro Federal de Necochea

rubenfondacaro
“Mi padre no nos dejaba tener ni una honda”, afirmó Rubén Fondacaro. Sin embargo, ya de chico sentía cierta fascinación por las armas de fuego. Cuando al final de la adolescencia le tocó hacer el servicio militar, la casualidad o el destino quiso que lo enviaran a limpiar fusiles en la sala de armas del cuartel.
Allí su pasión por las armas se acentuó y años más tarde, su esposa Esther lo incentivó para que fuera a practicar tiro. En la actualidad hace 43 años está vinculado al Tiro Federal de Necochea, donde llegó a ser presidente de la comisión directiva, agente de Renar, árbitro y maestro de campo de torneos de tiro práctico, además de instructor.
Fondacaro nació en nuestra ciudad el 29 de noviembre de 1950 y está a punto de jubilarse. Está casado desde hace más de 40 años con Esther y tiene una hija y tres nietos.
Su vida ha transcurrido entre su pasión por las armas y el trabajo. En los últimos años canaliza su pasión por el tiro deportivo a través de la práctica y la instrucción, donde trata de volcar todos los conocimientos obtenidos a lo largo de su vida.

El tío y la maestra
Fondacaro dice que la práctica del tiro marca el carácter de las personas. Fuera del polígono, la vida lo llevó a aprender un oficio que también lo fascinó. Recuerda que de chico iba a visitar el taller de un tío suyo que reparaba radios y que se quedaba allí como hipnotizado mirando aquellos aparatos.
A él no le gustaba estudiar y terminó la primaria de noche. Allí una maestra de apellido Angeloni, a la que Fondacaro le había explicado que no quería estudiar, lo incentivó para que probara con la electrónica.
Fue así que comenzó a realizar un curso de electrónica por correspondencia y poco después empezó a trabajar con un técnico que se dedicaba a reparar radios de autos.
Después ingresó al taller de Walter Oliver, quien se dedicaba a reparar y armar televisores.
Entre los 17 y los 28 años trabajó en el taller de electrónica de Cardoni, un autodidacta que sabía tanto que incluso era consultado por Phillips y que además de brillante técnico era un gran maestro.
En 1983 Fondacaro ingresó a la fábrica de tractores Labrar, donde se producía el tractor Pampero. Allí fue jefe de mantenimiento y electricidad hasta el año 1990.
Desde entonces hasta la actualidad Fondacaro trabaja por su cuenta, dedicándose a la reparación de transformadores, equipos de soldadora de arco, cargadores de batería, arrancadores y electrificadores rurales.

Esa fascinación
“El día que yo vaya al tiro a hacerme mala sangre, no voy más”, afirmó Fondacaro. Sin embargo ese día parece estar muy lejos, ya que para él lo principal es disfrutar de la práctica de su deporte favorito y de la camaradería.
Además, como apasionado de las armas modernas, cada día surge algún revólver o pistola nueva que alimenta su gusto por estos artilugios que siempre le atrajeron tanto.
Si bien en un principio a Rubén le gustaba disparar con armas largas y practicó con fusiles Mauser, FAL y escopetas, pronto se volcó a los revólveres y pistolas.
Recordó que tras regresar del servicio militar, en el año 1973, quiso comenzar a practicar tiro. Entonces su esposa Esther le dijo que ella tenía algunos amigos que concurrían al Tiro Federal.
Así fue como conoció a los Maríngolo y comenzó su actividad como tirador amateur. Primero en las disciplinas de carabina y fusil, luego con pistola libre, pistola estándar y revólver.
Fondacaro participó en diversos torneos regionales que se hacían en aquellos años, cuando en los certámenes participaban tiradores de polígonos ubicados en un radio de 200 kilómetros a la redonda de Tandil.
“En aquellos años la gente hacía cola para practicar tiro”, precisó. El deporte era generalizado y los adolescentes lo practicaban en las escuelas secundarias como parte de educación física.
Eran años en que los tiros federales estaban bajo la órbita del Ministerio de Defensa y el Ejército proveía de municiones gratis a todos los polígonos. Debido a ello practicar tiro era accesible para todos.
En aquella época cuatro soldados hacían el servicio militar en Tiro Federal de Necochea. Estaban a cargo de la vigilancia de las armas y además realizaban el mantenimiento.
“Con el golpe militar todo eso se terminó”, explicó Fondacaro. El Tiro Federal de Necochea no se recuperó con el regreso de la democracia. No fue hasta que se implementó como disciplina el tiro práctico que la institución comenzó a recuperarse y volvió a tener actividad.

Una larga carrera
A Fondacaro, que fue subcampeón y campeón regional en la categoría veteranos, no le interesa competir, le gusta disfrutar del tiro. Por eso dice que el día que concurrir deje de ser un placer, ya no irá.
Este deporte le ha permitido a Rubén viajar por todo el país haciendo lo que le gusta. Además de ser instructor ITB, en 2000 rindió el curso de oficial de campo INOC, lo que lo habilita para fiscalizar torneos de tiro práctico.
Esta especialidad le ha permitido intervenir en torneos regionales, provinciales y nacionales y en 2011 lo llevó a convertirse en maestro de campo. Así tuvo la oportunidad incluso de ser árbitro internacional.
En 2008 realizó el curso de nivel 2 de tiro práctico.
En la actualidad la instrucción parece haberse convertido en otra de sus pasiones. A su cargo están los cursos iniciales orientados especialmente a la introducción en la práctica del deporte.
“Me niego a dar cursos de defensa”, sostuvo Fondacaro. “Nosotros desde la institución desalentamos a la gente que quiere armarse para defenderse”.
Precisó que en los cursos se hace hincapié especialmente en la seguridad y que ni siquiera las personas que cuentan con portación pueden ingresar al club portando armas. Se intenta inculcar en los tiradores la disciplina y la seguridad.
“Nosotros nos dedicamos a agujerear cartones y platillos de metal”, dijo respecto a la práctica de este deporte, que a los 65 años, lo apasiona tanto como cuando era un jovencito recién salido del servicio militar.

Artículo publicado en el Suple Finde de Ecos Diarios
Leer más

8 de marzo de 2016

Admin

Guido Morán en el Personal Fest

Guido Morán
El cantante necochense Guido Morán fue entrevistado recientemente por Ecos Diarios con motivo de su participación en el Personal Fest. Leer el artículo completo.
Leer más

6 de marzo de 2016

Admin

Larraburu, un terrateniente que acuñó sus propios billetes

Patagua
En el año 2000, el hoy fallecido historiador y escritor pampeano Jorge Etchenique presentó una ponencia en las Primeras Jornadas de Historia del Delito en la Patagonia, que se realizaron en la ciudad de General Roca.
En ese trabajo de 17 páginas titulado “Delito, medio social e institucional en el oeste pampeano”, Etchenique hacía referencia a algunos conocidos bandoleros del siglo pasado en La Pampa. Lo llamativo de aquella investigación es que uno de los personajes centrales es alguien muy vinculado a Necochea: el estanciero Juan Bautista Larraburu.
Etchenique señala que la ambición de extender sus propiedades llevó a Larraburu a “combinar acciones legales e ilegales en distintas dosis. Claro, la misma práctica los llevó no sólo a embaucar al Estado sino a comerciantes, otros hacendados y a utilizar la violencia contra ganaderos vecinos o puesteros molestos”.



Precisa que en la década de 1880 se afincó en nuestra región, donde se alió a “Victor Tiret, Pedro y Juan Capdebocqs, Luis y Juan B. Gombault y otros en quienes advirtió un similar grado de impaciencia por abandonar la medianía de la pirámide social”.
En su afán de hacer fortuna rápida, Larraburu y sus socios fueron “delineando una cadena de casas de comercios en sitios claves. Estos “boliches” estaban instalados en campos propios o bien arrendados que a su vez subarrendaban haciendo grandes diferencias. En estos campos colocaban hacienda, de tal manera que el 70 % de la producción – por ejemplo lanares - quedaba para la sociedad y el 30 % restante lo pagaban con billetes Larraburu, de validez exclusiva en los almacenes propios”, señala Etchenique en su investigación.

Los billetes
Larraburu confeccionó tres emisiones privadas de vales o billetes, una a nombre propio y las otras dos en los de "J. Bautista Gombault y Cía." y "Capdeboscq, Gombault y Cía."
Todos tienen los mismos diseños; su retrato de tres cuartos perfil derecho, un dios Mercurio con caduceo, símbolo del comercio y una vista de su almacén de ramos generales "El Pito". El frente fue impreso con tinta negra sobre un fondo de seguridad de color; el dorso del color base del frente aunque con tono más subido.
Observamos allí un gaucho al galope con boleadoras y acompañado de un perro que ocupa el centro del diseño; arriba una cabeza de caballo y a izquierda y derecha un vacuno y un lanar. Figuran también, dentro de circulitos, las marcas para ganado de "El Pito", "La Otomana", "El Aduar", "El Odre", "Eder y Cía." y "La Hebrea".
Los billetes están limitados por un marco de seguridad cuyas cuatro esquinas rematan en ornamentos; su valor se expresa en pesos moneda nacional. Fueron impresos en La Plata en los talleres de Sesé y Larrañaga de la calle 47 esquina 9, pie de imprenta que se repite en el frente y dorso. Los ejemplares a nombre de J. Bautista Gombault y Cía y de Capdeboscq, Gombault y Cía llevan la inscripción "Pampa Central" y la fecha "1º de octubre de 1899".
Uno solo, de 10 pesos, está firmado, el resto de los que se conocen actualmente no llevan firma alguna, pero sí numeración. Los impresos a nombre de Larraburu no muestran lugar de emisión, pero debieron utilizarse seguramente en sus estancias de la provincia de Buenos Aires. Aunque no tiene fecha, ella es la misma de los anteriores.

El final
Las acciones de Larraburu no pasaron desapercibidas ni para la Justicia ni para la prensa de la época. El poderoso terrateniente y su hijo no pudieron desvincularse de la muerte de un contador que supuestamente los había traicionado. “Millonarios, ladrones y asesinos” tituló La Razón un artículo en el que se describe el caso del contador.
En octubre de 1918 el diario La Epoca publicó una nota que precisaba que por “la muerte de Maresca, se investiga a un hacendado conocido que en dos ocasiones anteriores estuvo sometido a la justicia de instrucción en dos procesos sensacionales : bajo la inculpación de substracción de expediente en la provincia de Buenos Aires en el año 1901 el primero y de falsificación de sellos y defraudación al fisco el segundo últimamente”.
La Nación, La Prensa y el periódico Bahía Blanca también mencionaron el caso. “Años después, la pérdida de un juicio a que fue sometido por la malversación de unos campos que administraba en Energía, zona cercana a Necochea, determinó la decisión de huir a Chile, donde vivió una vida de lujos, de inviernos en Tacna y de amistad con los círculos presidenciales”, precisó Etchenique en su investigación.
El sábado 8 de diciembre de 1944 un remate de tierras en la Capital Federal, ponía fin al pequeño feudo de un hombre cuya historia hoy se ve desvirtuada por el paso del tiempo. La firma Giménez y Zapiola remataba ese día 5.555 hectáreas divididas en 4 fracciones de las propiedades que la familia de Juan Bautista Larraburu poseía en esta región.
Los campos rematados comprendían 3.911 hectáreas del casco de la estancia La Otomana, 845 de Santa Clara y 634 de La Clemencia, además de un lote de 153 hectáreas ubicado frente al Camino Viejo de Necochea.
Estos datos aparecen en un aviso publicitario publicado en Ecos Diarios el 9 de diciembre de 1944.

Artículo publicado en el suplemento dominical de Ecos Diarios
Leer más

19 de febrero de 2016

Admin

Leesto recomendó mi libro Horror en Colonquelú en Twitter

Leesto
Leesto (@le_leesto) es un micrositio de Twitter que se dedica a la difusión de libros, especialmente electrónicos. Tiene 2.558 seguidores, así que aparecer entre los libros recomendados de Leesto es un gran apoyo, especialmente teniendo en cuenta lo viral de las redes sociales. Por ello, un enorme agradecimiento a @le_leesto por promocionar allí mi novela Horror en Colonquelú.

Leer más

5 de febrero de 2016

Juan Jose Flores

Notas para un relato que no escribiré

"Quisiera saber qué hacer con mi vida", murmuró Estela. Estaba sentada frente a su amiga Ana. Ellas se miraban sin verse. Tal vez porque los años de amistad habían terminado por darles una percepción especial, que les impedía ver los estragos que el tiempo había hecho sobre sus cuerpos.
Por otra parte, no necesitaban mirarse para saber lo que pensaba o sentía la otra. Eran más que hermanas. Se conocían desde la infancia. Habían compartido una mesita en primer grado, fueron juntas a toda la primaria y también a la secundaria. Luego se casaron, tuvieron hijos, compartieron nietos y sobrinos.
Y ahora estaban allí, sentadas ante la mesa de un café. Estela había descubierto que su marido, el hombre de toda su vida, la engañaba con una chica que ni siquiera tenía 30 años.
"No sé que voy a hacer", repitió. Y Ana sintió que se le partía el alma. Ella ya había sufrido esa pesadilla y había logrado rehacer su vida. Una sombra cruzó por el rostro arrugado de Estela.
"He pensado en matarlo", dijo, sin expresión alguna.
"¿Qué estás diciendo, mujer?", se alarmó Ana.
"No sólo me engañó a mí. Engañó a nuestros hijos, a nuestros nietos", afirmó.
"Si lo mataras, sería como un suicidio y también un gran dolor para toda tu familia", argumentó la amiga.
"Lo sé, y por eso no lo hice. Pero te juro que tuve el revólver en la mano...", confesó Estela, y tembló al recordar el roce del metal, el peso del arma. "El ni siquiera se dio cuenta, estaba de espaldas mientras yo le apuntaba".
Los ojos ni siquiera se le humedecieron. "Creo que igual ya está muerto..."
Leer más

19 de enero de 2016

Admin

Horror en la era de los libros digitales

La entrevista que Ecos Diarios me realizó para el suplemento del domingo, fue publicada hoy en la edición digital del diario: Horror en Colonquelú abre un camino en la era de los libros digitales. Gracias a Ian Larsen, autor de la nota y también editor de Ecos Diarios Web.
Leer más

18 de enero de 2016

Admin

El invaluable apoyo de Ecos Diarios

Juan José Flores-Avellaneda
Estoy enormemente agradecido por la nota que publicó ayer Ecos Diarios en su página de cultura sobre la edición de mi libro "Horror en Colonquelú".
El diario, en el que trabajo hace 24 años, siempre ha estado a mi lado: hace unos años cuando gané el premio Filántropo junto a los chicos de Calle 64 Studio publicó una nota.
Después, cuando se publicó en España el libro Medios de Comunicación-El Escenario Iberoamericano. Tendencias '07, en el que fui citado como uno de los primeros periodistas-bloggers sudamericanos, también me entrevistó.
Y ahora, con la aparición de mi primera novela, vuelve a dedicarme una página completa. Un apoyo invaluable.
Leer más